domingo, 13 de marzo de 2016

SL-A 22 Sendero de la Escaleruela (Nacimiento del río la Villa-Puerto de la Escaleruela-Fuente de la Torre).



Interesante ruta, realizada el domingo 13 de marzo del 2016, la cual nos conduce desde el Área Recreativa del Nacimiento de la Villa, en las cercanías de Antequera, hasta la fuente de la Torre, situada en la pedanía de La Higuera. Durante el recorrido, atravesaremos el puerto de la Escaleruela, situado entre la sierra del Torcal y la sierra de Chimenea, desde el cual tendremos magnificas vistas de la vega Antequerana, las formaciones del Torcal Alto y el Camorro Alto. Sin duda el plato fuerte de este recorrido.





Comunidad Autónoma: Andalucía.
Provincia: Málaga.
Comarca: Antequera.
Municipio: Antequera.
Localidad de Referencia: Antequera.
Tipo de Ruta: Lineal.
Distancia: 10,3 Kilómetros.
Época recomendada: Todas menos los días más calurosos del verano.
Dificultad: Media (ver MIDE).
Cartografía: IGN. Mapa Topográfico Nacional 1:25.000 hoja 1038-2
Notas: Desde el puerto de las Escaleruelas, hasta la fuente de la Torre, el camino discurre por pistas abiertas al tráfico rodado, por lo que transitaremos con las debidas precauciones. En nuestro trayecto pasaremos por las proximidades de varios cortijos dedicados a la explotación ganadera. En ningún caso molestaremos al ganado que podamos encontrar a nuestro paso.
Como llegar al inicio de la ruta.

Para situarnos en el comienzo de este recorrido, primeramente habremos de desplazarnos hasta la localidad malagueña de Antequera, bien mediante la carretera A-45, si venimos desde Málaga, o bien mediante la A-92 si nuestro origen es Granada, Córdoba o Sevilla.
Una vez en ella, seguiremos las indicaciones, que con facilidad encontraremos, y que nos encaminan al paraje del Torcal de Antequera. Siguiendo estas, alcanzaremos finalmente la carretera A-343 mediante la cual saldremos del casco urbano de Antequera.


Mapa general de la ruta.
Recorreremos por la A-343 algo más de kilómetro y medio, hasta alcanzar un cruce, en el cual encontraremos una gran profusión de flechas indicadoras de direcciones. En este, el ramal de la derecha, indicado como Valle de Abdalajís-Álora-Ruta de la Escaleruela, es la continuación de la A-343. No tomaremos por este, sino que seguiremos hacia el frente, introduciéndonos en la A-7075, con indicación hacia Villanueva de la Concepción-Torcal de Antequera-Málaga-Almogía.


Perfil de la ruta.
Habremos recorrido por la A-7075 casi tres kilómetros, cuando por nuestra izquierda, alcanzaremos el restaurante Molino Blanco. Pasamos este, y en escasos metros (justo en el punto kilométrico 49 de la A-7075), se abre  a nuestra derecha un carril con el asfalto en mal estado, por el cual deberemos de desviarnos. Veremos justo en su comienzo una flecha indicadora con el texto “Nacimiento de la Villa”.


Dificultad de la ruta según método MIDE.
Recorreremos por este carril aproximadamente unos ochocientos cincuenta metros, hasta alcanzar la zona de estacionamiento del Área Recreativa Nacimiento de la Villa, en donde aparcaremos nuestro vehículo, y desde donde dará comienzo nuestra ruta.

Recorrido.

El Área Recreativa Nacimiento de la Villa, es una zona muy utilizada por los ciudadanos de Antequera y alrededores para su esparcimiento, en especial los fines de semana. En ella podemos encontrar un par de lagos artificiales, una zona de juegos infantil, un campo de fútbol, una zona acondicionada con unas pequeñas mesas de hormigón para realizar comidas al aire libre…En definitiva un sitio pensado para pasar una jornada agradable en familia o entre amigos, disfrutando de la “naturaleza”, y con inmejorables vistas a los tajos de la ladera norte del macizo del Torcal (sierra Pelada).


Área Recreativa Nacimiento de la Villa.


Mesitas para picnic.

El lugar donde hemos dejado nuestro vehículo, se localiza junto al lago de menor tamaño. Si nos situamos mirando hacia el, a nuestra derecha veremos varios edificios pequeños, rodeados por una valla. Se trata de las instalaciones que la empresa “Aguas del Torcal”, tiene sobre el manantial de la Villa, y cuya finalidad es abastecer a la población de Antequera de agua corriente, utilizado para ello el caudal de dicho manantial.


Aparcamientos, e instalaciones de Aguas del Torcal sobre el manantial de la Villa.

La inmensa mayoría del agua de lluvia que cae sobre el macizo del Torcal, debido a su naturaleza kárstica, no fluye en superficie formando torrentes y arroyos, sino que se filtra al nivel freático nutriendo una tupida red de acuíferos. En los bordes del macizo del Torcal, estas aguas subterráneas, alimentan numerosas fuentes y manantiales. De estos, el manantial más importante por su caudal (se estima que constituye el 80% de toda el agua que sale de la sierra), es el manantial de la Villa.


Otra vista de las instalaciones de Aguas del Torcal.

El manantial de la Villa, es el origen del río de la Villa, el cual presenta actualmente un caudal muy mermado debido a la ya citada derivación del agua del manantial para el abastecimiento de Antequera. Antaño su mayor caudal, impulsaba gran numero de molinos, batanes y telares, de gran importancia en la economía local, y cuyos restos aún es posible ver por la carretera que nos conduce al Nacimiento de la Villa, en su lado izquierdo.


Este es el caudal que presenta el río de la Villa, tras la captación de aguas del manantial para uso humano.

Si miramos nuevamente hacia el lago, pronto localizaremos un par de paneles informativos, los cuales constituyen el punto de inicio de nuestra marcha. El mayor de estos paneles, el cual está protegido por un tejadillo de madera, es una ortofoto, en la cual se localizan las distintas infraestructuras existentes en el Paraje “Nacimiento del río de la Villa”. A su izquierda encontramos otro de menor tamaño, y de mayor interés para nuestros propósitos, ya que en el se realiza una sucinta descripción del sendero local SL-A 22 “Sendero de La Escaleruela”, por cuyo trazado discurrirán hoy nuestros pasos.


Punto de inicio de la ruta.


Panel informativo del SL-A 22 en el Nacimiento de la Villa.

Tras la obligada lectura del panel, comenzamos a caminar, en sentido contrario, por el carril asfaltado mediante el cual hemos accedido con nuestro vehículo al aparcamiento del Nacimiento de la Villa”. A nuestra izquierda, llevamos los tajos de la ladera norte del macizo del Torcal, y a nuestra derecha las instalaciones del Área Recreativa.


Tajos de la ladera norte del macizo del Torcal (panorámica por fotocomposición).

Recorridos poco más de cien metros, a nuestra izquierda, encontramos una estructura con forma más o menos de prisma cuadrangular, la cual presenta un remate piramidal en su parte superior. Se trata de un antiguo mojón de señalización del itinerario de una vía pecuaria. La presencia de dicho mojón, se debe a que nuestro camino, durante un breve tramo inicial, coincide con el trazado de la vía pecuaria “Vereda de Pesquera y la Dehesilla”.


Primer mojón de señalización perteneciente a la vereda de Pesquera y Dehesillas.

Continuamos. En unos doscientos setenta metros, a nuestra izquierda, se abre un carril en ascenso, y cortado el paso con una cadena, el cual conduce a unas casas. No tomaremos por el, siguiendo al frente.

Más adelante, en algo más de cien metros, a nuestra derecha, encontramos un puentecillo hecho de tablones de madera, y con barandas metálicas, el cual cruza el cauce del río de la Villa, y se dirige a la zona del lago principal, el cual actualmente se encuentra seco. El paso por dicho puentecillo, está clausurado, mediante la soldadura de unas barras metálicas que impiden el paso.


Puentecillo clausurado.

En otros cien metros, nuevamente a nuestra izquierda, encontramos otro mojón perteneciente a la “Vereda de Pesquera y las Dehesillas”. Este presenta mayor altura que el anterior, lo cual seguramente se debe a que el primero, está semienterrado en el talud del camino. Su morfología es más tronco-piramidal, y su remate piramidal mas alto y agudo. Estas diferencias morfológicas, se deben a la forma artesanal en que están realizados.


Segundo mojón de señalización.

Si nos acercamos a ellos, y los observamos por detrás, es decir, por el lado contrario del que da a la carretera, vemos que no son de una pieza, sino que están hechos de obra, a base de ladrillos macizos, y posteriormente enlucidos. En su parte trasera, presentan un hueco circular, hecho con un trozo de tubo, el cual comunica con una cavidad central que se encuentra hueca. ¿La razón de la necesidad de ese hueco?, la desconozco, pero supongo que guardará relación con la durabilidad de la estructura, seguramente con el fin de que no se disgregue como consecuencia de las dilataciones y contracciones de los materiales con los cambios de temperatura, o bien para paliar el efecto de la humedad, al servir de ventilación y/o drenaje.


Vista posterior del primer mojón, donde se aprecia el hueco circular.


Segundo mojón, vista trasera.

Pocos metros más adelante a nuestra izquierda parte un sendero, el cual ignoraremos.
En algo más de cincuenta metros, también a la izquierda, encontramos las ruinas de una antigua edificación, la cual era conocida como La Ventilla. Justo al lado de estas ruinas (derecha), parte otro sendero, por el cual tampoco tomaremos.


Ruinas de La Ventilla.

Inmediatamente, el camino asfaltado por el que caminamos, cruza por medio de un puentecillo, un pequeño cauce, el cual encontramos seco, e inicia una curva a la derecha para incorporarse a la A-7075. Justamente tras pasar el puentecillo, a nuestra izquierda, se abre una pista terriza, en cuyo inicio, encontramos un poste con flechas indicadoras de direcciones perteneciente al SL-A 22. En concretos presenta dos flechas, la primera de ellas reza “Nacimiento de la Villa 800m” e indica hacia el camino por el cual hemos llegado a este punto, y la segunda, rotulada con “Los Navazos 5,3 Kms”, señala hacia la pista terriza. Por lo tanto, abandonamos el asfalto, y nos introducimos en dicha pista.


Primer poste con flechas indicadoras.


Otra vista del primer poste que encontramos del SL-A 22.

Ya en la pista, llevamos a nuestra izquierda, el cauce que cruzamos anteriormente mediante el puentecillo. Al otro lado del cauce, comenzamos a ver la presencia de unos tornajos metálicos (tornajo = pilar alargado, que actúa como abrevadero para el ganado y que recoge las aguas de una fuente o manantial cercano). Si quisiéramos acercarnos hasta ellos, tendríamos que introducirnos en el sendero que dejamos atrás junto a las ruinas de La Ventilla. Nosotros lo hicimos, para encontrarnos con que dichos tornajos no contenían agua alguna.


Tornajos próximos al camino.

Desde el poste de flechas indicadoras, y en un espacio de aproximadamente ciento treinta metros, se nos van a abrir a nuestra derecha sucesivamente, tres pequeños senderos, los cuales debemos desechar, ya que en un corto recorrido mueren sin conducir a ningún sitio.

Continuamos caminando otros cien metros, hasta alcanzar un punto en el que el camino se bifurca. El ramal de la derecha, mucho más marcado, y por el cual continua el trazado de la “Vereda de Pesquera y las Dehesillas”, debemos de desecharlo. Tomaremos pues, el ramal de la izquierda, mucho menos marcado y exiguo, y el cual en pocos metros, alcanza un vallado.


A punto de abandonar la Vereda de Pesquera y dehesillas. En la depresión bajo el vallado de la izquierda, se localiza la fuente de los Berros.

En este punto, encontramos un rudimentario paso, a prueba de ganado, mediante el cual podemos superar la valla. Como a primera vista es fácil que el paso no nos sea evidente, un cartelito con una flecha y un mensaje redactado en “perfecta lengua cervantina” (Hutilise el paso), nos deja claro donde se ubica.


Rudimentario paso anti-ganado en el vallado.


Eso duele!!.

A la izquierda del paso, justo por debajo del punto donde el vallado hace un cambio de dirección de 90º, se localiza una pequeña depresión en el terreno, en la cual encontramos varias rocas de gran tamaño. En dicho lugar se localiza una surgencia denominada como fuente de los Berros. De esta surgencia, que en buenos años hídricos puede alcanzar un caudal de hasta setenta litros por minuto, se abastecerían los tornajos que hemos citado anteriormente.

Atravesamos la valla por el paso. Si llevamos una mochila voluminosa, es posible que tengamos que quitárnosla para poder pasar a través de el.

Comenzamos a caminar por un terreno prácticamente llano, tapizado por un manto herboso, y salpicado por rocas de diversos tamaños, muchas de ellas de gran porte. Un exiguo sendero marcado en la hierba, nos deja claro por donde debemos transitar. A nuestra izquierda llevamos los tajos de la cara norte del macizo del Torcal. A nuestra derecha, el vallado que cruzamos con anterioridad, y que separa la zona por la que caminamos de terrenos dedicados al cultivo y a pastos. Las rocas que salpican el paisaje que nos rodea, son sin duda fruto de antiguos desprendimientos de los farallones calizos situados a nuestra izquierda.


Caminamos ahora por este cómodo sendero.

Recorreremos aproximadamente un kilómetro y doscientos metros, sin encontrar ningún hito reseñable y sin que el paisaje varíe sustancialmente.


Durante un buen rato, llevaremos siempre el vallado a nuestra derecha.

Llegados a este punto, a nuestra izquierda, a ras del suelo, encontraremos una pequeña cruz metálica, sobre la cual encontraremos las letras A+G. Hay que estar atentos, ya que es fácil que nos pase desapercibida.


Al rato, encontraremos esta pequeña cruz metálica, que con facilidad puede pasarnos desapercibida.

El significado y la razón de ser de esta cruz lo desconozco, a pesar de haber estado investigándolo. Sin embargo, con casi toda seguridad, conmemore algún hecho luctuoso acaecido en dicho lugar, como puede ser el asesinato de alguien a manos de asaltadores de caminos, o a causa de alguna rencilla de tierras o personal. Asimismo podría señalar el lugar donde se produjo durante el periodo de la Guerra Civil Española, alguno de los fusilamientos que tan frecuentemente acaecieron a manos de uno u otro bando durante la contienda. Si algún lector conoce información sobre dicha cruz, le estaría muy agradecido si me la hiciera llegar.


Detalle de la cruz.

Proseguimos, y en menos de cincuenta metros más allá, en la valla de nuestra derecha, encontramos un paso similar al que utilizamos anteriormente para cruzar el vallado. Lo ignoraremos y proseguiremos en la misma dirección que llevábamos.

Desde este punto, el sendero comienza a ascender suavemente, para transponer un pequeño collado. A nuestro frente, la figura del Camorro Alto (1.378 m.), la máxima altura de la Sierra de Chimenea, se hace cada vez más evidente.


El sendero se dirige a trasponer un pequeño collado. Cada vez vemos más cerca el Camorro Alto.

Si volvemos la vista atrás, podremos contemplar la silueta de la Peña de los Enamorados (878 m.), uno de los símbolos de la comarca de Antequera, junto con el Torcal, y que por su configuración orográfica, recuerda a un rostro humano que mira hacia el cielo. Por esta razón en muchos círculos es conocida también con el sobrenombre de “El Indio”.


Si volvemos la vista atrás, contemplamos la Peña de los Enamorados.

En esta zona, nos sorprende, la presencia de bandadas bien nutridas de chovas piquirojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax), característico corvido de montaña, cuyo plumaje negro iridiscente, contrasta con el rojo vivo de su pico y patas. A nuestro paso, podemos ver como dichas bandadas nos sobrevuelan, profiriendo su singular graznido, para seguidamente posarse en los terrenos herbosos aledaños en busca de insectos, de los cuales principalmente se alimentan.


Si prestamos atención podremos observar algunas plantas interesantes como la orquídea Orchis mascula (Satirión manchado).

El sendero se torna ahora más revirado y pedregoso, y continua ascendiendo. El Camorro Alto, domina completamente el paisaje. A su izquierda, podemos ver ya la zona del Puerto de la Escaleruela, el cual separa la Sierra de Chimenea del Macizo del Torcal.


El sendero ahora asciende. La figura del Camorro Alto domina el paisaje. A su izquierda, atisbamos ya el puerto de la Escaleruela.

Cuando llevamos recorridos aproximadamente un kilómetro y doscientos metros desde la cruz, a nuestra izquierda, y separado del sendero unos sesenta metros, encontramos un gran aprisco. A pesar de su gran tamaño es fácil que nos pase desapercibido, ya que se camufla entre la gran cantidad de rocas existentes en la zona (se aprecia mejor en el sentido de regreso).


Gran aprisco

 Sus dimensiones son de aproximadamente 30x20 metros, y está construido por medio de unos muretes de mampostería de piedra del lugar, con formas irregulares y ensambladas en seco. Se han aprovechado dos grandes bloques de piedra preexistentes en la zona, integrándolos en la estructura de los muros, minimizado así el esfuerzo constructivo. Un muro central, divide el recinto en dos mitades casi idénticas.


Detalle del aprisco, en el cual se ve su forma de construcción.

El sendero desciende ahora brevemente, para a continuación más o menos llanear. A nuestro frente, a lo lejos, apreciamos un camino más marcado, que se extiende de derecha a izquierda. En aproximadamente unos cuatrocientos cincuenta metros desde el aprisco, el sendero que llevamos desembocará en dicho camino.


El sendero que llevamos, se dispone a desembocar en un camino a nuestro frente.

Pero para acceder a el, primeramente deberemos salvar de nuevo una valla, por medio de un paso antiganado similar al que encontramos en las cercanías del Nacimiento de la Villa. Este segundo paso, es más estrecho que el primero, debido a lo cual, es muy probable que tengamos que despojarnos de la mochila para pasar (yo tuve que hacerlo).


Nuevamente tendremos que atravesar un vallado por un paso anti-ganado.

Una vez atravesada la valla, a nuestro frente, encontraremos junto a una gran roca un par de postes con flechas indicadoras de direcciones. El de mayor tamaño, pertenece a la señalización del SL-A 22 y está muy perjudicado. En el encontramos una flecha partida por la mitad, que reza “Los Navazos 2,2 kms”. El poste más pequeño, porta dos flechas, una rotulada como “Ruta de Las Escaleruelas”, y otra que pone “Ferrata”, haciendo referencia al conjunto de vías ferratas existentes en el Camorro Alto (Camorro 1, Camorro 2 y Techo), muy conocidas entre los aficionados a esta disciplina, y de las cuales destacaremos su tirolina de seis metros.


Segundo poste del SL-A 22, muy deteriorado y otras indicaciones.

Bueno, todas las flechas indican en la misma dirección, hacia la izquierda, por lo que no hay duda, desechamos el ramal de la derecha. Asimismo, junto a los postes de flechas y la gran roca, parte al frente un sendero algo menos marcado, el cual también desecharemos, y que conduce a la cercana Casilla de la Carihuela.

Tomamos pues a la izquierda, desde este momento, nuestro sendero, coincidirá con el trazado de la vía pecuaria “Cordel de Antequera a Málaga”.


Iniciamos el ascenso al puerto de la Escaleruela.


Volviendo la vista atrás.

El comienzo de la ascensión al puerto de la Escaleruela, se inicia con una suave pendiente y un firme cómodo. Pronto el sendero se torna más pedregoso. Cuando llevamos recorridos unos doscientos veinticinco metros, encontramos una bifurcación. No tomaremos el ramal que continua al frente, el cual es la prolongación natural del sendero que traemos, sino que dirigiremos nuestros pasos por el de la izquierda, el cual hace un brusco cambio de dirección y asciende con mayor inclinación.


Pronto el sendero se vuelve más pedregoso. A la izquierda se observa el camino en ascenso que debemos tomar.

El sendero está inteligentemente trazado, y va describiendo varias curvas con el fin de gestionar la pendiente.


Poco a poco vamos ganando altura.


Desde este punto, tenemos una magnifica vista de las cortijadas próximas. La más cercana es la Casilla de la Carihuela.

Habremos recorrido algo más de doscientos cincuenta metros desde la bifurcación anterior, cuando el firme del sendero, se convierte en un pavimento empedrado. Se trata del primero de dos tramos de esta naturaleza que encontraremos en la ascensión, y cuya finalidad es minimizar la erosión en los segmentos con mayor pendiente. Las piedras empleadas para este fin, son de diversos tamaños, irregulares y no pulidas, y a mi parecer hacen incomodo el transito. Las vistas que tenemos a nuestro frente son espectaculares, con las múltiples tajeras de la cara norte del Camorro Alto, haciéndonos sentir simplemente minúsculos.


Inicio del primer tramo empedrado.


Nuevamente volvemos la vista atrás.


Las tajeras de la cara norte del Camorro, nos hacen sentir pequeños.

Este primer tramo empedrado, solamente se extiende por algo más de cien metros, tras los cuales alcanzamos una nueva bifurcación del sendero, esta vez, convenientemente señalizada por hitos del SL-A 22.


Ahora alcanzamos una bifurcación convenientemente señalizada, y que tomamos por el ramal de la izquierda.

Desechamos el ramal que se abre a nuestra derecha en descenso, y continuamos por el ramal de la izquierda que asciende. A medida que proseguimos, a nuestra izquierda, podemos contemplar, una magnifica vista de conjunto de la población de Antequera.


Vistas sobre Antequera.

Habremos recorrido algo más de doscientos veinticinco metros desde la última bifurcación, cuando el camino describe una nueva y pronunciada curva hacia la derecha. En este punto, aparece un nuevo tramo de calzada empedrada, el cual nos va casi a acompañar hasta alcanzar el puerto de la Escaleruela.

En algo más de cien metros, alcanzaremos por nuestra derecha, un notable saliente rocoso, el cual es conocido con el nombre de Peñón de la Comedianta o Piedra Comedianta. Dicho topónimo, se debe, según la tradición popular, a que en algún momento del siglo XVII (cuando la Escaleruela, era de paso obligado en las comunicaciones entre Málaga y Antequera) a este nivel, cayó de su montura, con fatales consecuencias, una notable cómica, perteneciente a una compañía, la cual se disponía a dar funciones en Antequera.

Ya solo nos resta para alcanzar el puerto de la Escaleruela, superar un tramo de unos trescientos metros de longitud, de buena pendiente, y que pondrá a prueba nuestra condición física.


Alcanzamos un segundo tramos de camino empedrado.


Las vistas desde este tramo son impresionantes.


Cara norte del Camorro Alto (1.378 metros).


A la izquierda de la imagen, el Peñón de la Comedianta. Al fondo vemos la población de Antequera.


Camorro Alto (panorámica de fotocomposición).

Superados los últimos metros de esta cuesta, alcanzamos el puerto de la Escaleruela. El terreno se allana y se abre. A nuestro frente, encontramos un panel informativo, en regular estado de conservación el cual lleva por titulo “Mirador Puerto de la Escaleruela”.


¡Al fin alcanzamos el puerto de la Escaleruela!


En el puerto de la Escaleruela. A la izquierda, sierra Pelada, a la derecha el Torcal Alto.


Panel informativo del Mirador del Puerto de la Escaleruela.

Muy cerca del referido panel, encontramos un hito de continuidad del Camino Mozárabe de Santiago. Esto se debe a que el sendero que seguimos, coincide en una parte (desde el poste de flechas indicadoras situado al inicio de la subida al puerto, hasta el cortijo del Robledillo), con el trazado de la cuarta etapa del Camino Mozárabe desde Málaga (etapa Villanueva de la Concepción-Antequera). El Camino Mozárabe, debe su nombre, a que era el camino utilizado por los cristianos que vivían en los reinos árabes (los mozárabes), para realizar su peregrinación a Santiago de Compostela.
Hoy día, el Camino Mozárabe, puede iniciarse en Almería, Granada, Jaén y Málaga, formando tres variantes, que confluyen en tierras de Córdoba. Desde allí prosigue como un único camino introduciéndose en la provincia de Badajoz, hasta llegar a la población de Mérida, en donde, enlaza con la Vía de la Plata, que prosigue hasta Astorga (León). Finalmente en Astorga, nos incorporaremos al Camino Francés, para alcanzar finalmente Santiago de Compostela.


Hito de continuidad del Camino Mozárabe de Santiago.

Sin duda tiene que ser un camino y una experiencia fascinante, pero volvamos a donde nos encontramos, en el puerto de la Escaleruela (966 metros de altitud), o puerto de las Escarihuelas, como gustan y suelen llamarlo los naturales de Antequera. Dicho puerto, como ya hemos citado, separa entre si la sierra de Chimenea al oeste, y el macizo del Torcal al Este. Su nombre parece proceder de lo siguiente: “Corresponde su situación al nombre que le dan, porque viene a ser una escalera, por la que suben y bajan las caballerías acostumbradas a aquel paso arriesgado.” (Diccionario Geográfico-Estadístico de España y Portugal (tomo VII), Dr. Sebastián de Miñano, Madrid 1.827).

A colación de lo anterior, diremos que son abundantes las referencias documentales que hablan sobre la peligrosidad del paso de la Escaleruela hasta bien entrado el siglo XVII, lo cual provocaba frecuentes accidentes: “muchos desgraciados, que sufrieron igual percance, (se refiere el autor al accidente que sufrió un natural de Antequera que regresaba de Málaga) por ser entonces muy fragorosa la cuesta, siendo esto causa de que por ella rodaran con harta frecuencia “las bestias cargadas, los hombres, y a veces hombres y bestias en confuso y revuelto montón”” (Extraído del articulo titulado LA ESCALERUELA, publicado en la revista “Antequera por su Amor”, de abril de 1.927, y firmado por un tal Rafael, del cual solo sabemos que se dice natural de Antequera).

Situados en el puerto de la Escaleruela, en el sentido de la marcha, si llevamos la vista a nuestra izquierda, contemplaremos el macizo del Torcal. A nuestra derecha se sitúa el Camorro Alto, y finalmente a nuestro frente, vemos como se inicia una pista terriza.

Mirando hacia el macizo del Torcal, en este podemos apreciar varias zonas diferenciadas. La zona situada más a la izquierda, corresponde a la denominada Sierra Pelada, en la cual encontramos grandes zonas de lapiaz, y que carece prácticamente de las características formaciones que a todos nos vienen a la mente cuando pensamos en el Torcal.


Sierra Pelada.

La zona situada más a la derecha, corresponde al denominado Torcal Alto, se trata de la zona, que encierra las más espectaculares formaciones kársticas del Torcal, aquellas que han forjado su fama.


Parte del Torcal Alto, con sus típicas formaciones.
Separando entre si Sierra Pelada y la zona del Torcal Alto, vemos un collado. Si tomáramos a través de el, nos introduciríamos en lo que algunos denominan como el Gran Corredor del Torcal Bajo. Transitando por este llevaríamos a nuestra derecha las formaciones conocidas como Las Vilaneras, que no son más que las paredes de una cresta rocosa, formada por una gran falla, que separa el Torcal Alto del Torcal Bajo. El Torcal Bajo se situaría entonces entre dicha cresta y las laderas de Sierra Pelada. En el Torcal Bajo, encontramos formaciones kársticas similares a las del Alto, pero de menor magnitud y espectacularidad. Será más fácil visualizar esto si se consulta un mapa topográfico de la zona.


Aquí podemos apreciar el collado que separa sierra Pelada del Torcal Alto.

Miramos ahora hacia el Camorro Alto, a nuestra derecha. Desde esta nueva perspectiva, el Camorro, nos muestra una orografía algo menos escarpada que por su cara norte. En su parte baja observamos un vallado, el cual presenta una gran cancela. Si deseásemos ascender a la cima de la montaña, la ruta que nos llevaría hasta ella, comenzaría atravesando dicha cancela. Tras esto deberemos localizar un exiguo sendero, que constituye el mejor camino de subida, y tomarnos esta con calma. Las vistas que se tienen desde la cumbre, compensan con creces el esfuerzo realizado.


Cancela por la que deberemos pasar si pretendemos ascender a la cima del Camorro Alto.

Bueno, prosigamos camino. Sin más dilación, nos introducimos por la pista terriza que se localiza a nuestro frente. Desde este punto, y hasta el final de nuestro recorrido en la fuente de la Torre, los caminos que recorreremos, están abiertos a la circulación de vehículos a motor. Por lo tanto, debemos de tomar las oportunas precauciones.


Desde este punto los caminos que recorreremos están abiertos al tráfico rodado.


Caminamos ahora por una amplia pista.

Nada mas comenzar a caminar, a nuestra izquierda, en unos pequeños praditos, encontramos pastando tranquilamente unas cuantas vacas. En las inmediaciones existen asimismo un abrevadero portátil y un pesebre.


Bucólica imagen de vaquitas pastando con el Torcal de telón de fondo.



Habremos recorrido unos seiscientos cincuenta metros, desde el puerto de la Escaleruela, cuando ante nosotros una cancela nos corta el paso. La abrimos, la atravesamos y la volvemos a dejar cerrada tal y como nos la encontramos.


Pasaremos a través de esta cancela, y la dejaremos cerrada, tal y como nos la encontramos.

A nuestra izquierda, se abre la uvala de Los Navazos. Una uvala, es una depresión cerrada, que puede tener hasta dos kilómetros de longitud (por encima de esta medida, la depresión se denomina polje),  de fondo plano y bordes usualmente irregulares, la cual aparece en un macizo de roca kárstica, debido a la coalescencia de varias dolinas. En su fondo suele encontrarse una particular arcilla, procedente de la descalcificación de la caliza, denominada terra rossa, la cual hace que estos terrenos sean muy fértiles, y de gran aptitud para la agricultura.


Entrando en la uvala de Los Navazos.


Uvala de Los Navazos.

En escasos ciento cincuenta metros, a nuestro frente, comenzamos a ver las edificaciones del cortijo de Los Navazos, el cual alcanzaremos tras recorrer aproximadamente otros trescientos metros.

El cortijo de Los Navazos, también denominado en ocasiones como cortijo del Navazo Hondo, se encuentra situado cerca de los escarpes situados más al sur de la uvala de Los Navazos, y se dedica a la explotación ganadera y agrícola. Explota los terrenos de la uvala, y se comenta que produce los mejores garbanzos de Antequera, aunque en estos momentos, vemos que el terreno está ocupado por un incipiente cultivo de cereal, probablemente trigo.


Cortijo de Los Navazos.

A continuación paso a relatar un hecho relacionado con este cortijo, y del cual he tenido noticia, investigando sobre el recorrido que nos ocupa: En el año 1.981, se instaló en las inmediaciones del cortijo de Los Navazos, en algún punto del escarpe sur de la uvala, a siete metros de altura, un conjunto escultórico, realizado por el  imaginero antequerano Francisco Pérez Arcas, consistente en una pequeña talla de la Virgen María y un borreguito. Dichas tallas, fueron colocadas en el lugar, con el beneplácito del propietario del cortijo de Los Navazos, al cual pertenecían los terrenos. La talla fue bautizada como Nuestra Señora del Torcal, y pronto atrajo la devoción de los lugareños, organizándose incluso una romería anual, que se producía en uno de los domingos del mes de septiembre, en la cual se mezclaban los actos religiosos, con los lúdicos (capeas, concursos, cantes, bailes, etc.). En el año 1.997, los terrenos del cortijo de Los Navazos, fueron vendidos a un nuevo propietario, el cual no simpatizaba con el trasiego de personas que atraía la imagen. Sin embargo todo transcurrió con normalidad, hasta el año 2.006, en el que este nuevo propietario, se dirigió a donde estaba la talla, la ató con unas cuerdas, y la bajo de las rocas. Asimismo destruyó unos bancos y un pequeño altar que se empleaba en la romería. Dicho hecho, fue denunciado judicialmente, amparándose en que se había cometido un delito contra los sentimientos religiosos, iniciándose un largo litigio. De la imagen, apareció a posteriori un resto de la cara, y el borreguito que la acompañaba. A pesar de la desaparición de la imagen, cada año, continuó celebrándose en el lugar, puntualmente la romería, presidida ahora por un retrato de la Virgen en un cuadro. Finalmente, en el año 2014, concluyo el proceso judicial, dándose por probados los hechos, y con sentencia condenatoria para el dueño del cortijo, la cual implicaba el pago de las costas del juicio, y la restitución de la imagen, o bien, si esto no fuera posible a pagar una indemnización de casi 16.000 euros a la viuda del imaginero.


Nuestra Señora del Torcal.

Proseguimos el camino. Inmediatamente tras superar el cortijo de Los Navazos, a nuestra derecha, se abre una pista terriza ancha y en bastante buen estado, no tomaremos por ella, ya que se dirige a los cortijos Navarrete y de La Fuenfría. Por lo tanto continuaremos por la pista a nuestro frente, y que es continuación de la que nos ha llevado hasta aquí.


Desde la zona de Los Navazos, la sierra de Chimenea se nos muestra así.

El sendero llanea un poco, para a continuación iniciar un suave descenso. A nuestra izquierda, llevamos un cercado, a cuyo otro lado, vemos terrenos dedicados al cultivo, y sobre todo a pastos. Recorridos unos trescientos metros, a nuestra izquierda, inmediatamente tras la valla, comenzamos a llevar el cauce, en este momento seco, del arroyo del Espinazo.


Caminamos por esta cómoda pista. Al fondo a la derecha comenzamos a ver el cerro del Águila.

Llevaremos recorridos aproximadamente unos cuatrocientos metros desde que comenzamos a ver el arroyo, cuando a nuestra derecha, se abre un camino en ascenso, cortado por una cadena. No tomaremos por el.

Solo unos ciento ochenta metros después, también por nuestra derecha, se abre otro camino, igualmente cortado por otra cadena, el cual se dirige al cercano cortijo Cantarero. Por lo tanto tampoco lo tomaremos.


A la izquierda llevamos el arroyo del Espinazo. Desechamos los dos senderos que parten a la derecha. El segundo lleva al cortijo Cantarero. Cada vez vemos mejor el cerro del Águila.

A nuestra derecha, más lejano, destaca la forma cónica del Cerro del Águila (1.173 m.), el cual más que un cerro aislado, podría ser considerado más bien como una sierrecilla independiente. El Cerro del Águila, constituye un reducto (sobre todo en sus laderas sur y este) del bosque mediterráneo original, formado sobre todo por encinar. Este hecho se aprecia incluso desde donde nos encontramos, a pesar de la distancia existente.

El sendero desciende ahora con mayor decisión, a la par que el cauce del arroyo del Espinazo, se aleja del camino.


El sendero desciende ahora. El arroyo del Espinazo se aleja de nosotros. Al frente vemos la pista a la que el camino desembocará en breve.


Volvemos la vista hacia el camino ya andado. Un grupo de caballos, pastan tranquilamente a la derecha.

En algo más de quinientos cincuenta metros, nuestro camino desemboca en una ancha pista. A la derecha, dicha pista tiene un tramo asfaltado, para al poco volverse terriza. A la izquierda el firme es terrizo, y en su borde izquierdo, presenta un quitamiedos metálico. Sin más dilación tomamos la pista hacia la izquierda. Desde este punto, se hace más frecuente encontrarnos con vehículos. Por lo tanto, extremaremos las precauciones.


Caminando por la pista.

Recorreremos por la pista unos trescientos cincuenta metros, dejando a nuestra derecha, la entrada a unas casas. Tras estos recorreremos otros doscientos metros, para alcanzar finalmente las instalaciones del cortijo del Robledillo.


Tercer poste indicador del SL-A 22, a la altura del cortijo del Robledillo.

En este punto, encontramos un poste de flechas indicadoras del SL-A 22, con dos flechas, una que apunta en la dirección en que hemos venido y reza: “Camino Escaleruelas 3,6 Kms”, y otra que apunta hacia donde nos dirigimos, con el texto: “Fuente de la Torre 1,1 Kms”. Justo en el punto donde está el poste, a la izquierda se desprende, en descenso, un camino, el cual se dirige hacia la población de Villanueva de la Concepción. Por dicho camino continua la senda de la cuarta etapa desde Málaga del Camino Mozárabe. Por lo tanto, a partir de ahora abandonaremos el trazado de dicha ruta jacobea.

Asimismo, desde este punto, comenzamos a tener las primeras vistas sobre los tajos que conforman la ladera sur del macizo del Torcal, de mayor altura y verticalidad que los existentes en la ladera norte.


Cortijo del Robledillo y tajos de la ladera sur del macizo del Torcal.

El camino rodea en parte el cortijo del Robledillo. En algo más de trescientos metros, el camino se bifurca en dos ramales, uno a la derecha, más estrecho, que no tomaremos, y otro a la izquierda, más ancho, que es el que debemos tomar. Entramos en un tramo más o menos recto, en el cual se abren, tanto a izquierda como a derecha, accesos a viviendas próximas, los cuales ignoraremos.

En unos trescientos metros, el firme terrizo que nos ha acompañado hasta ahora, se transforma en una carretera asfaltada. Proseguimos por esta unos doscientos cincuenta metros, para encontrar a la derecha, una pista hormigonada que asciende. La desechamos y seguimos al frente.

Desde esta zona, tenemos una magnifica vista sobre los tajos de la cara sur del macizo del Torcal. Asimismo, vemos casi a los pies de dichos tajos, el cortijo Los Zapata, y más próximo a nosotros, los edificios del cortijo de las Monjillas. Nos llamará también poderosamente la atención una loma aislada entre campos de cultivo, situada entre el cortijo de las Monjillas y nosotros, y la cual alcanza los 827 metros de altura en su cima.


En primer plano la loma de 827 metros. Tras esta el Cortijo de las Monjilla. Más al fondo el Cortijo de Zapata, y finalmente los tajos de la zona sur del Torcal.

Continuamos caminando siempre por la carretera asfaltada, dejando atrás varios accesos que se abren tanto a derecha como a izquierda, hacia viviendas cercanas. Habremos caminado unos seiscientos metros, cuando a la derecha, se abre una pista terriza que asciende. No tomaremos por ella. Justo a su izquierda, encontramos la antigua fuente de la Torre, muy tapada por juncos y maleza. La surgencia que alimenta la fuente, esta cubierta por una construcción circular con una cúpula cónica, abierta en su parte superior y con una pequeña puerta metálica para acceder al interior. El manantial se encuentra rodeado por un muro de contención semicircular, para evitar el deslizamiento del terreno circundante. El agua es recogida mediante un pilón alargado, que se encuentra prácticamente seco.


Antigua fuente de la Torre, semioculta por la vegetación.


Construcción que aloja en su interior la surgencia de la fuente de la Torre.

Nuestro objetivo final, se encuentra ya próximo, de hecho, tan solo nos restan caminar otros trescientos metros para alcanzar la fuente de la Torre. Escasos metros antes de alcanzarla, a nuestra izquierda, encontramos dos paneles informativos. El primero de ellos, pertenece al SL-A 22, y se trata casi de un calco del que encontramos en el Nacimiento de la Villa, pero este se encuentra en peor estado de conservación. El panel, marca el comienzo del SL-A 22 en la fuente de la Torre, y en nuestro caso, el final de nuestro camino.


Panel informativo del SL-A 22 en la Fuente de la Torre.

El segundo panel informativo, forma parte de la Ruta Geológica Torcal de Antequera-Guadalhorce-Guadalteba, y está titulado como: “13-Panorámica Sur del Torcal”, brindándonos información diversa sobre el macizo del Torcal.


Panel informativo sobre el punto de interés geológico "Panorámica Sur del Torcal".

Ya solo nos queda acercarnos a la fuente de la Torre, destino final de nuestra ruta. La fuente de la Torre, es una fuente de nueva construcción, la cual se abastece por medio de una conducción, de la surgencia que encontramos un poco antes en la antigua fuente de la Torre. Se caracteriza por presentar una pilastra, rematada por una pequeña torre. Su agua es recogida por siete piletas conectadas. En el día que se realizó la ruta, de su caño no manaba agua alguna.


La nueva Fuente de la Torre, punto final del SL-A 22.

La carretera asfaltada, mediante la cual hemos accedido a la fuente de la Torre, al nivel de esta, desemboca en otra pista asfaltada que une la pedanía de La Joya con Villanueva de la concepción. Justo enfrente, al otro lado de la pista asfaltada, podemos ver el edificio del cortijo de La Torre, el cual es el que da el nombre a la fuente.


Cortijo de La Torre.


Junto a la Fuente de La Torre, encontramos este cartel de bienvenida a la pedania de La Higuera.


Vista de la ladera sur del macizo del Torcal, desde la pista asfaltada que une Villanueva de la Concepción y La Joya.

Una vez en la fuente de la Torre, recomendaría realizar una visita a la cercana ermita de Jeva. Para ello, tomaremos a la derecha por la pista asfaltada que une Villanueva de la Concepción y La Joya. Esta inmediatamente hace una curva a la izquierda, desprendiéndose otra pista asfaltada a la derecha. Tomaremos por esta ultima, la cual esta indicada por una flecha que reza “Ermita de Jeva”. En unos seiscientos metros, tras desechar previamente un ramal que surge a la derecha, alcanzaremos el edificio parcialmente restaurado de la Ermita.


La cercana Ermita de Jeva. Si nos apetece podemos acercarnos a visitarla.

Tras unos instantes de merecido descanso, nos ponemos nuevamente en marcha, dispuestos a desandar el camino realizado, para alcanzar nuevamente el Nacimiento del río la Villa, lugar en el que pondremos punto y final a esta magnifica y variada jornada de senderismo.

NOTA: Con posterioridad a nuestro recorrido del SL-A 22, el sábado 23 de abril del presente año (2.016), se inauguró junto a la fuente de la Torre, un monumento dedicado a la cabra malagueña. Se trata de un monolito, obra de Antonio Ramiro, en el cual encontramos tallada la figura de una cabra (malagueña por supuesto), el Tornillo del Torcal, y una leyenda que reza: “ LA CABRA DA VIDA A LA ZONA SUR DEL TORCAL-AÑO 2016”. Algo más que ver a la hora de realizar el SL-A 22.


Monolito de reciente factura, que rinde homenaje a la importancia económica de la cabra malagueña en la zona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario